


Cada rincón de la casa ha sido recuperado respetando la estructura original de muros de piedra, techos con vigas de madera noble y suelos de barro cocido.
La luz natural recorre cada estancia desde el amanecer, creando un ambiente reposado donde el tiempo transcurre al ritmo pausado del campo.






Habitaciones, salones y porches
Habitaciones vestidas en lino
Estancias amplias y luminosas con vistas al valle, camas vestidas con tejidos naturales y un silencio absoluto para garantizar el descanso.
El gran salón y la cocina de campo
Un espacio abierto con chimenea central y una cocina totalmente equipada para preparar largas sobremesas en buena compañía.
Porches y sombra vegetal
Terrazas cubiertas por pérgolas de madera y enredaderas, diseñadas para leer a la sombra o cenar al aire libre contemplando el atardecer.
Consulte los periodos disponibles
La finca se reserva siempre en exclusiva para grupos y familias que buscan un refugio privado de descanso.
